FENG SHUI y UCDM

Hace un par de semanas escribí un post en el que afirmaba rotundamente que todos deberíamos introducirnos en la práctica de esta técnica milenaria.

Ahora les contaré qué me aportó y me aporta cada día el feng shui. No puedo dejar de comentarles cómo empecé en el mundo del feng shui, asi que allá voy…

En 1994 en Bolivia, mi país, ya se oía hablar del feng shui; una amiga y compañera de la carrera de arquitectura viajó a varios países, entre ellos India y Australia, donde conoció maestros de feng shui y comenzó a estudiar, y fue quien me inicio en esta disciplina. Actualmente, ella es una referencia para mí. ¡Gracias Alexandra!

Empecé asistiendo a algunas charlas y talleres de maestros en la materia que iban llegando a Bolivia y eso solo fue el principio; cada vez que asistía a un curso, salía pensando en todo lo que había oído y aprendido y lo más interesante es que tenía mucha relación con algunos hechos de mi vida. Eso me llamó la atención tanto como el hecho de que solo con ver los rincones de mi propio espacio, se podía interpretar ciertos estados y acontecimientos de mi vida. También me sorprendió el hecho de que, haciendo pequeños cambios conscientes, pudiera modificar y mejorar mi vida, mis relaciones, mi salud, mi abundancia, etc.

Todo aquello me llevó a investigar porque quería saber más y comprender mejor. Empecé a buscar maestros de quienes seguir aprendiendo aquello que hoy es mi pasión. Me encanta lo que hago y me siento feliz de saber que puedo ayudar a las personas a tomar conciencia de lo que tienen, de lo que les pasa y de lo que han de cambiar para mejorar.

Así fue mi inicio en el mundo del feng shui como tal, pero aún hay más, porque también fue un inicio en el gran camino del desarrollo y del crecimiento personal; me ayudó a entender la abundancia como un todo, a encontrar el valor de lo grande y de lo pequeño, y me enseñó que la relación dinero-abundancia es una gran mentira: la abundancia se encuentra en el día a día y en saber darle el valor real a las pequeñas cosas que son grandes a la vez, como la familia, el amor a los allegados, el trabajo, el amor a lo que haces, la salud, disfrutar y agradecer cada día, los amigos, saber que tienes con quién contar. Aquí haré un paréntesis porque NO puedo dejar de lado la mejor experiencia en este sentido que tuve hace unas semanas.

Tuve la suerte de conseguir una plaza en el último momento para el taller UCDM, Un curso de milagros, de Enric Corbera, tiene un canal en Youtube, que te recomiendo seguir, en el que comparte todas sus conferencias; os invito a daros la oportunidad de conocerlo y aprender lo que tiene que enseñar. Para mí ha significado un antes y un después, y solo puedo dar gracias al universo y a quien me paso el dato, compartirlo y desear que todos podamos vivir en un estado de abundancia.

Gracias, Gracias, Gracias.